A comienzos de este año, trabajé como intérprete telefónica en una empresa de traducción local. Debía interpretar llamadas de todo tipo entre hispanohablantes en USA en diferentes situaciones. Gracias a eso mejoré mucho mi capacidad de retención y vocabulario. Aquí una pequeña lista de percepciones que tuve acerca de esta rama:
-Luego de la comprensión de la idea y no palabra por palabra, la toma de notas es una parte esencial. Así tengamos una memoria que nos haga recordar quien nos hizo esperar para tomar un café hace 5 años, en donde y a qué hora, etc., hay ideas que pueden perderse en la traducción si no las vemos escritas, sea en el ordenador o en papel.
-Considerar a los interlocutores. En la mayoría de los casos, el público hispanohablante utilizaba Spanglish y el mensaje se hacía incomprensible. Hay que pedirle amablemente que parafrasee como primera solución. El interlocutor anglohablante era una persona versada en su materia (seguros, salud, bienes raíces) y podía leer un discurso a mucha velocidad. También se le debe pedir amablemente que tome pausas y que explique lo que significa cierta palabra en caso no se puede averiguar rápidamente cuál es.
-Paciencia. Muchas veces esa "amabilidad" no les cae bien a los interlocutores. Me ha pasado dos veces que dos hispanohablantes me gritaron todo tipo de groserías. Una porque le pedí que me repita la frase; porque le parecía muy claro que ella "wacheó" a una persona cuando "vino pa' trás". Por otro lado, muchos trabajadores tienen un horario muy pesado o han caído en la rutina y se nota en el tono de su voz. Cosas muy pequeñas los molestan y si bien no insultan, pueden hablar de muy mala gana. Por ambos lados ninguno es una joyita.
-Respecto al idioma, no pegarse al Spanglish, salvo para la comprensión del mensaje. De lo contrario se dirán barbaridades en ambas lenguas y nadie quiere a un intérprete que sea una traba.
-Tener en cuenta que desde el principio y por todas estas características, el trabajo va a ser estresante. Eso es algo que no va a cambiar. Hay llamadas que van desde "quisiera reservar una habitación para dos personas" hasta "su hijo morirá, no podemos extirpar ese tumor porque está en una zona inoperable y lo único que podemos hacer es ayudar a que se sienta cómodo". Un trabajo así no está hecho para todos. Claro que la satisfacción de un trabajo bien hecho y una felicitación por el teléfono hace que todo valga la pena.
Pero Evelyn, si todo fue te iba tan bien entonces, ¿por qué renunciaste? Buena pregunta. Renuncié porque tuve roces muy fuertes con la empresa que fueron desde el ambiente de trabajo, que cada vez se tornaba más turbio, hasta el hecho de que querían obligarme a traducir gratis con la frase "durante el tiempo que no interpretes, debes traducir estos papelitos y eso no debe ser un costo adicional". Como para crear una lista negra de empresas de traducción en el Perú.
sábado, 26 de septiembre de 2015
jueves, 8 de enero de 2015
La COP20 y la nueva intérprete simultánea
Del 1 al 12 de noviembre se realizó en Perú la COP20. Fue una experiencia excepcional en la que me sentí orgullosa y afortunada por haber tenido la oportunidad de participar. Asimismo, fue la primera ocasión en la que pude interpretar en una cabina profesional. Advierto que este es el relato de las primeras impresiones que tuve con respecto a la interpretación simultánea profesional. Será como una cápsula del tiempo que podré revisar de aquí a varios años y sonreír de estas primera opiniones.
Tres cosas llamaron mi atención cuando ingresé por primera vez a la cabina: el silencio. la oscuridad y la consola. Sentí que el ruido de mis pasos se amplificaba, no comprendía cómo podría revisar mis glosarios en un ambiente tan oscuro y me sentí como Dee Dee en Dexter:
Si no hubiera sido por la ayuda de Elke, mi jefa de interpretación, yo no hubiera solucionada nada por lo nerviosa que estaba el primer día. Lo bueno es que los nervios desaparecieron bien rápido una vez aprendí la dinámica. Los diferentes tipos de conferencias que siguieron me ayudaron a sentirme cada vez más cómoda.
Tres cosas llamaron mi atención cuando ingresé por primera vez a la cabina: el silencio. la oscuridad y la consola. Sentí que el ruido de mis pasos se amplificaba, no comprendía cómo podría revisar mis glosarios en un ambiente tan oscuro y me sentí como Dee Dee en Dexter:
![]() |
| ¡Uhhh! ¿Para qué es este botón? |
Si no hubiera sido por la ayuda de Elke, mi jefa de interpretación, yo no hubiera solucionada nada por lo nerviosa que estaba el primer día. Lo bueno es que los nervios desaparecieron bien rápido una vez aprendí la dinámica. Los diferentes tipos de conferencias que siguieron me ayudaron a sentirme cada vez más cómoda.
Los dos días más tensos de la COP: cuando intérpreté el caucus donde participó el presidente de la COP20 y ministro del ambiente, Manuel Pulgar-Vidal, y cuando intérpreté las negociaciones de AIDESEP frente a la delegación del Parlameto Europeo.
También comprobé muchas cosas que sólo había escuchado como comentarios de algunos profesores. Por ejemplo, que si no se duerme bien y no se tiene un buen desayuno, te agregas un obstáculo extra para interpretar. Descubrí que las buenas cabinas profesionales sólo te dejan ver lo que pasa afuera: un día, vi que una silla se cayó, pero nunca la escuché. Pude aplicar todo lo que aprendí en las clases de interpretación y no puedo más que repetir lo que muchos intérpretes dicen: aprovechen en practicar todo lo que puedan durante la universidad para que sea más fácil poder interpretar después.
La COP20 no sólo fue interpretación para mi. Luego de la jornada, tuve la oportunidad de hacer muy buenos amigos, en especial una chica de Sudáfrica con la que congenié muy bien. Volvió a su país ni bien terminó el evento. Una pena, pero sigo en contacto con ella (palmas para tecnología).
Ahora solo me queda esperar las futuras interpretaciones y ni bien aprenda algo nuevo o aparezca una anécdota, la registraré en este blog.
¡Feliz año!
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
